En este sentido prefiero ser claro, la psique humana es compleja, con las ventajas e inconvenientes que esto conlleva. No estamos a merced de los instintos como los animales (ni contamos con la guía inequívoca que el instinto parece darles), ni somos máquinas que funcionemos con un comando o función.
Si uno echa un vistazo a su vida puede resultarle sencillo encontrar episodios en los que hemos mantenido, incluso buscado situaciones que nos hacían daño y sin embargo no hemos podido abandonar y hemos acabado repitiendo.
Por ello, no puedo prometer herramientas rápidas y estandarizadas, pero sí puedo ofrecer un espacio de trabajo en el que uno puede llegar a estar advertido de cómo se posiciona y le concierne su sufrimiento, y así poder reducir de algún modo el malestar.